SU PRIMERA CHAMBA
Llegué pícaro y con calma Al edificio de Hachette El día que de la chamba De verdad me enamoré. Cual fantasma atolondrado La puerta atravesé Nadie me dio el paso A nadie saludé. Ni en el lobby me pelaron Ni una mano estreché Totalmente abandonado Me serví un triste café. Pero cuál fue mi sorpresa Que hasta el vaso yo tiré Cuando una calaca tiesa De frente me topé. “Es la hora de tu muerte” Me dijo y me oriné “De veras vengo fuerte Porque a todos me cargué”. “No me mates, calaquita” Nomás me arrodillé Afiló la guadañita Me la clavó justo en el pie. Pero ni en muerto ni en calaca Yo me transformé Ella que se aplaca Y yo me pavoneé. “Es mi primera chamba” Me dijo y la abracé Si la muerte se acalambra Yo edito a mi placer.